Curro

27-01-15

Perro Labrador adiestrado en la especialidad de explosivos, jubilado en octubre de 2013 con diez años.

Este perro tenía displasia de cadera bastante avanzada que hacía ya muy difícil su trabajo, pero a pesar de ello tenía y, sigue teniendo, una enorme vitalidad.
Es un perro que le encantaban los niños por ello lo sacábamos en todas las visitas de colegios para que fuera acariciado por los pequeños.
Actualmente vive en un chalet de una zona residencial de Sevilla con muchos metros de jardín para descansar.

Carta de la adoptante de Curro

"Todo comenzó una mañana de Abril de 2013, en la que tuvimos (mi instituto y yo) la oportunidad de asistir a las propias instalaciones del Cuerpo Nacional de Policía para presenciar una exhibición.

Comenzamos con la unidad equina, le siguieron una demostración de la Unidad de Subsuelo y Protección Ambiental e incluso una exhibición de helicópteros, y por último, llegó la unidad canina. Esta última unidad, realizó demostraciones de los perros con detección de drogas y explosivos. Fue entonces, cuando los agentes presentaron a un perro que le encantaba a los niños, CURRO, un hermoso labrador retriever blanco crema lleno de vitalidad que inmediatamente comenzó a jugar con nuestros alumnos, y aunque yo también deseaba hundir mi mano en su pelo y poder acariciarle como todos los demás, me fue imposible ya que todo el mundo estaba pendiente de él, y eso a CURRO también le encantaba, por eso me fijé en él.

Mientras, hablando con los agentes me dijeron que CURRO ya no era apto para el trabajo, ya que tenía problemas en la cadera y esto le impedía sentarse, señal con la que indicaba la detección de explosivos, es decir, iba a ser sacrificado. Rápidamente, sin pensarlo dos veces, como si de un instinto natural fuera, pregunté si lo podían dar en adopción, a lo que ellos me contestaron que lo indagarían. Hacía ya dos años que no tenía perros, desde Luna y Simba. Y si bien emocionalmente no me encontraba preparada de nuevo, no podía dejar que ese animal con tanta vida y alegría fuera sacrificado, no si yo podía hacer algo al respecto.

El tiempo pasó y las noticias no llegaban, hasta que un día, dos meses después, un agente me llamó para preguntarme si seguía interesada, ya que al parecer todo se había demorado por un simple despiste. No lo dudé ni un segundo, dije que sí. Cuando fui a las instalaciones a por él, me parecía mentira que al final todo pudiera tener un final feliz, y como si de toda una vida fuera, CURRO me recibió con un gran cariño y amor.

No menos nerviosa, sabía que todavía me quedaba un resquicio más que salvar y era ver como CURRO reaccionaba con, Gato y Chico, dos gatos callejeros pero que eran parte de la familia, y con Tigre, que vivía dentro de casa. No quería que se fueran por traer a otro animal, quería que todos pudieran vivir respetándose mutuamente.

Comenzamos a introducirlos poco a poco en el mismo espacio y sobretodo que vieran, unos y otro, que todos recibían cariño y eran aceptados por nosotros. Al cabo de la semana, ya todos convivían en perfecta harmonía, e incluso fue impresionante ver el respecto que se daban. Hoy por hoy, todos forman parte de la familia.

CURRO ha supuesto para nosotros una gran alegría, aún con sus problemas de cadera, sigue brindándonos cada día de ese júbilo de vivir y disfrutar, y por supuesto la orden "busca" nunca la olvidará. Curro, es feliz y, con esa cara de avispado y mirada noble, disfruta ahora de una vida merecida y paseos matinales que tanto le gustan".

¡¡¡GRACIAS CURRITO!!!

Jaro »